jueves, 16 de abril de 2020

Digo de vos

“El movimiento de rock busca eco en una audiencia demasiado atenta a los vaivenes políticos. Un solo exponente crece en convocatoria , en consenso entre las nuevas capas de adolescentes , un solo numero dentro del rock se agiganta: el dúo Sui Generis.
Ese flaquito que conocí en Mar del Plata, con la cara manchada, como un caballo tobiano, larguirucho y talentoso, junto a su acólito pintón, ha dado en la tecla del gusto adolescente. Sus canciones exploran los conflictos de la clase media , los chicos de la secundaria y sus vaivenes emocionales. nada de lo que hace Sui Generis es demasiado comprometido, ni a nivel musical ni en el aspecto literario. Pero está bien hecho. Las armonías de las canciones tienen una vuelta mas de tuerca con respecto a las de Los Gatos, pero no se arriesgan a las combinaciones o contenidos ingeniosos de Spinetta , Javier Martinez o Ricardo Soulé. Son recatados en sus propuestas, incluso en el plano lírico, en el cual, a pesar de usar un lenguaje claro y directo (evitando car en el remanido surrealismo) , llegan hasta los limites prudentes en lo social. Rehuyen astutamente el tema político y planean en una atmósfera de superficialidad con un humor que parece encajar perfectamente en una adolescencia torturada por las discusiones políticas de sus mayores . Incluso los universitarios más jóvenes se ven representado por este cancionero que habla de lo que pasa con gracia y buen ritmo, estrenando timbres de sintetizadores , haciéndolos bailar y olvidarse de los enfrentamientos entre facciones de izquierda y derecha.
De vez en cuando, algún tema de Charly Garcia toca la frontera de lo punible, como el caso de “Botas locas”, que le costará un buen dolor de cabeza “a la uruguaya”.

Vemos

“Luego de usar cientos de horas de estudio al fin al era como un disco de Dr. Jekyll y Mr. Hyde y así lo entregué sabiendo que estaba todo mal, de hechos ni a mis propios temas los había producido bien. En ese momento aparece Charly Garcia y produce nuevamente las mezclas dejando de lado 1 de los 2 estilos. Así es como quedan casi la totalidad de mis canciones, cuando en realidad pensaba que tenían mas chances las otras, algunas muy buenas y muy bien producidas, pero al final por lo menos y también homogeneizado por la mezcla de Charly salio a la venta un disco coherente, que no produjo demasiado revuelo.
Lo que no me imaginaba es que iba a ser relanzado al año siguiente aprovechando la coyuntura de la ley de divorcio y mi canción “Vía México”, bue...el destino es así.
Hay canciones que me gustan y la mano de Charly se nota brillante por momentos. Es un grato recuerdo de aceptación popular lo que no es poco”.
Miguel Zabaleta
“Cuando Charly se puso a escuchar, me saltaron todas las alarmas. Me dijo: “Tus temas son de otro disco”, los eliminó y se cayó todo mi castillo de naipes”.
Jorge Minissale

jueves, 9 de abril de 2020

El show de los muertos

También en Nueva York, vivía otro amigo argentino: el artista Mariano Airaldi. Como él siempre fue muy moderno, nos propuso hacer un show en una casa de velatorios que había rentado para transformarlo en un espacio dedicado a las perfomances. A Charly le gustó la idea y armamos versiones de los temas para tres músicos. Airaldi hizo afiches y los pegó por varias paredes de Manhattan: “Charly Garcia at EFH this friday”, decían. Caminábamos por distintos barrios del Downtown y los veíamos en todos lados. Con las ironías del caso, ya que se trataba de un lugar donde podía haber espíritus y energías especiales, tocamos un show donde se destacaba el estreno de una canción: “De mi”. Habia prensa y gente de MTV filmando el recital para pasarlo en la hora semanal que tenían en español. Entre el publico, en el que habían muchos argentinos y algunos latinos, se encontraba alguien a quien quiero mucho, un hada madrina espiritual: Ludovia Squirru. Ella es muy amiga nuestra y esa noche la invitamos para que nos protegiera, ya que algún espíritu de la sala velatoria podía estar esperándonos para llevarnos. Con su presencia, todo salió bien. Ella conocía a Charly desde antes, incluso aparece en el videoclip de “Estoy verde”, bailando con Fito Paez y otros personajes.
Esa noche, después del show, nos quedamos en la vereda charlando por un largo rato de lo increíble de tocar en ese lugar, de lo generosa que había sido la vida con nosotros, del “gato de metal” (signo de Charly en el horóscopo chino) y de los “caballos de fuego” como yo. Era pleno verano y hacia mucho calor. Yo andaba con unas chancletas Converse que uso desde entonces. Fue ahí que ella observó un problema que tengo en mi pie derecho. La cuestión fue que, Ludovica, en un momento de intensidad emocional, agarró mi pie derecho y lo empezó a masajear...En el medio de la calle! me decía que mi pie necesitaba mucho amor para ponerse mejor y no lo largó por una hora mientras lo acariciaba. Cuando ya estaba durmiendo en lo de Alfi, muerto de cansancio después de semejante noche, sentí un dolor punzante en el pie. Cuando me levanté, no lo podía apoyar. Estuve así por dos días. Cualquiera que haya viajado sabe que es imposible estar en Nueva York sin poder caminar. . Algo falló con ese amor que le diste a mi pie, querida Ludovica.
“I´m Zorry” Fabian Von Quintiero. Planeta. 2014

Operación densa

“...las canciones de Pubis angelical comprueban la teoría de Charly sobre la correlación natural entre músicas e imágenes/ideas. De hecho, Garcia hizo la música antes de que se filmara la película: “Con un cronometro y la portaestudio, me sentaba a un piano y le decía a De La Torre que me dijera qué era lo que pasaba. No sé, hay una ventana, se acerca la cámara, se abre la ventana, enfocan a ella, me decía mas o menos el tiempo que él pensaba que iba a durar cada escena. Y después usó la música para filmar”.
Es decir, la banda sonora de Pubis angelical significó para Charly un trabajo como traductor musical de una película todavia inexistente. Es más, De La Torre modificó la película a partir de la música de García: “Con este método de trabajo , yo me imaginaba cosas que no estaban y muchas escenas del filme las sugería la música”.
Algunos temas del disco repiten sus melodías centrales en distintos momentos y a través de arreglos diferentes. ese es el caso de ‘Operación densa’, ‘Tribunales del futuro pobre’ y partes especificas de ‘Despertar de mambo? y ‘Transatlántico art deco’.
La idea de que Pubis angelical es Tango a lo Pink Floyd es un eslogan ingenioso que García utilizó en la época para describir y promocionar la música del disco. Finalmente quedó como una síntesis conceptual del álbum: “(Raul De La Torre) Me dió el libro de Pubis angelical para leerlo y me gustó. Cuando me preguntó que tipo de música yo encontraba adecuada para su film le respondí: “Tango, pero tango a lo Pink Floyd”. En verdad, como el propio Charly confesó en una entrevista, el “estilo” del disco es un híbrido que en su heterodoxo cruce de géneros confluye en la “ambigüedad”, un atributo al que Garcia incluyó como forma elemental de su estética: “En realidad, lo que compuse para su película es una mezcla : hay tango, jazz, folclore y ritmos clásicos-románticos”. De todos los temas de Pubis el mas cercano a la ecuación Floyd + tango es “Despertar de mambo”, que parece unir en un mismo solo de sintetizador los paisajes sonoros de la banda inglesa post Barret con el Piazolla fascinado por el rock prog de mediados de los 70’. El titulo remite al inicio, tanto de la película como de la novela, en el que el personaje de la actriz se despierta y descubre que ha sido narcotizada por el Amo (las poses y los suspiros decadentistas de Graciela Borges para representar la situación son antológicos).
“No bombardeen Barrio Norte”. Martin Zariello. Vademecum. 2016

No quiero ver al doctor

Enseguida empecé a darme cuenta de que Charly estaba muy por encima de la media de la inteligencia común de una persona.Y esa inteligencia, es la que lo hace por momentos un hombre brillante, pero también resultó que utilizaba esa brillantez para no tomar el remedio. Le escapaba a todo eso y los enfermeros recurrían a mí. Ya había inventado muchas cosas, entonces me fui a la ruta, donde había un patrullero con dos agentes. Me acerqué al mas joven y le digo: “Mirá, te traigo un papel como para que te ganes un Oscar. Yo ahora voy a volver al estudio. Ustedes van a entrar y van a ver que el estacionamiento está pegadito al estudio. Vos tenés que preguntar por el señor Ramón Ortega y decir que traés una orden de detención del juzgado, firmada por la jueza de Luján. Yo te voy a preguntar porqué y me tenés que decir que porque no se están cumpliendo con unas normas que se habían establecido y que tiene que ver con un paciente que no estaba tomando la medicación. Y al ser yo el responsable me tienen que levar detenido.Te vas a acordar?”. “Si, si”. “Bueno, entren con la sirena a todo lo que da, eh”.
Entonces vuelvo, me voy al estudio, estamos grabando y al ratito se escucha “wwhhoooaaaaa”. Charly me mira y dice: “Y eso que es?”. “No sé, salgamos a ver”, le digo. Y se viene conmigo.
- Señor Ramon Ortega, por orden del juzgado, tenemos una orden de detención.
- Porqué? Que pasó?
- Porque según se ha detectado, el paciente Carlos Alberto Garcia Moreno no cumple con las pautas de tomar la medicación.
- Creo que se equivoca, que no es así.
Y ahí apareció Charly.
- Yo la tomo. Quieren ver?
Charly abre la palma de la mano y dice:
- Que quiere? que me las tome todas juntas o una por una?
- Lo que usted sepa que está estipulado, no es asunto mío.
En ese momento, Charly agarra el vaso de agua y papapapa, se manda todo un puñado para adentro.
- Vio?
- Ok, informaré y veré que curso sigue la orden. Buenas noches.
Así vimos al patrullero yéndose, con las sirenas a todo lo que da. Nos quedamos solos y Charly me dice: “Ja...como te salvé!”
Palito Ortega
“100 veces Charly” Jose Bellas / Fernando Garcia. ediciones B. 2016

Alguien que me emparche un poco

Yo también toqué el timbre a las 3 de la mañana y subí al séptimo piso para estar con Charly García. La diferencia, en todo caso, es que yo no me metía en la cama. Me sentaba en el piso.
Cuando estaba contenta y necesitaba aflojar un poco la estructura superrigida que me había autoimpuesto, caminaba las cinco cuadras que separaban mi departamento de su casa. Tocaba el portero y Charly me recibía con cariño. Lo escuchaba tocar y me mostraba sus canciones nuevas. A veces tomaba alguna de sus pinturas y me ponía a pintar con él, los dos rodeados por silenciosa suaves y tranquilos. Necesitaba poder disfrutar de Charly con otra cabeza.Mostrarle que yo también podía ser como una amante.
A veces le llevaba regalitos. Una vez, por ejemplo, le hice un compilado con escenas suyas en televisión. Apenas vio el video, salió corriendo.
- Que miedo! Que miedo!
Eran sus temores atávicos, sus paranoias.Cada vez que aparecía una carta documento en su buzón del correo, Charly la tiraba a la basura sin siquiera mirarla o dársela a algún abogado. Así, sin saberlo, se declaraba en rebeldía ante la ley y gatillaba todos esos procesos legales y juicios que han puesto en jaque su economía mas de una vez.
Aunque mi situación nunca fue holgada, llegué a prestarle plata. También me banqué agresiones y asistí a cosas muy feas, como cuando apareció una chica diciendo que era su hija y su madre empezó a llamarme insistentemente por teléfono. Quería tomar clases decanto conmigo. El morbo de los años 90. Muchas veces, con mi moralina a cuestas, incluso le hice a Charly alguna advertencia.
- Ojo que esto sale caro - le decía.
- Sí - me respondía él - Ya sé que sale caro.
Sentada sobre la alfombra del living, podía ver l solo que estaba. En ese sentido, creo que mi presencia lo relajaba. Una vez mi dirigió una mirada que interpreté naturalmente: “sos una compañera”.
Para entonces yo vivía en un departamento de Aguero y Berutti, prácticamente a la vuelta de la casa de Charly. A veces volvíamos juntos de alguna fiesta y compartíamos el taxi. Recuerdo, por ejemplo, una celebración en la casa de Rinaldo de la que volvíamos a altas horas de la madrugada. Charly me miraba dispuesto a un poco más. Solo un poquito más. Pero yo siempre volvía a mi casa.
“Asesínenme. Rock y feminismo en los años 70”. Maria Rosa Yorio. Planeta.2019

El sabe como impresionar

“Todos los instrumentos los toca Charly. Charly es un músico, que si bien se la banca, siempre le gusto tocar con otros músicos, sentir el equipo, el compañerismo. Y ha sido así durante toda su carrera.” ”En este disco en particular (“Parte de la Religión”) él decidió que lo iba a hacer casi solo con un baterista que le programe las baterías y después, eventualmente si teníamos tiempo y presupuesto, lo dejábamos que grabe su batería en Nueva York. Ese iba a ser Fernando (Samalea)”
“Yo no sé si alguno de ustedes (el publico) se dió cuenta que en los temas hay algunas baterías que suenan como unas baterías acústicas normales y hay otras baterías que tienen unos ruidos muy raros, muy electrónicos. Era un gran momento para los ruidos raros porque era lo que estaba de moda en la década del 80’. Uno de los instrumentos que compró el estudio (Panda) se llamaba Emulator, que fue el primer sampler. Muchas de las trompetas, casi todos los bajos están tocados por Charly en el Emulator. Aparte del Emulator, Miguel (Dueño de Panda) había comprado una batería que era la SP 12, una batería de 12 bits, una gran capacidad de programación y venia con unos sonidos muy parecidos a una batería real y venia con un sampler, entonces yo podía entrar con un micrófono y podía cambiar la afinación, hacer un montón de cosas. La idea que teníamos con Charly era “arranquemos el disco, vienen Fernando, programa las baterías y al final de todo grabamos una batería real”. El plan de Charly era que Fernando le ayudaba a grabar el disco y Charly le pagaba comprándole una batería Yamaha Recording, que era como un Rolls Roice o un Mercedes Benz de la época.”
“El primer día llegaban sus asistentes, Totó y Quebracho y traían todas sus cosas. Cantidades enormes. Guitarras sintetizadas, no sintetizadas, bajos así, bajos asá, teclados Yamaha, el piano Yamaha, el teclado Roland, el tecladazo Roland, el megateclado Roland. Y asi, casi todo el disco se hizo en el control, muy poco en la sala. Casi todo se conectaba por linea, guitarra por linea, los bajos, el teclado, la batería electrónica”.
“Un día lo pasé a buscar a Fernando por Saavedra y nos íbamos para Panda, en Floresta. El que atendía la puerta del estudio me dice - Che Mario, paso recién un tipo, un amigo tuyo...eh, un amigo tuyo que yo ví varias veces...coso. Me trajo unos disquettes, son para una batería -. Agarré los disquettes, los probé, estaba con Fernando y se puso a programar las baterías. Ese día cayó Charly temprano al estudio. 11 de la mañana. Debe haber sido el día que mas temprano llego a un estudio. - Ey man, esos sonidos de batería que son? Tremendo!! - Le digo, no sé, los dejó “coso”. Nunca jamas nos enteramos quien era “coso”, nunca mas volvió a pasar.”
“Esos sonidos, después cuando llegamos a Estados Unidos, estaba Joe (Blaney) y cuando puso las cintas con las baterías electrónicas y dice - Porqué queremos grabar una batería acústica? Para que queremos otra cosa? Esto es increíble. Quien te dio esto?? - me los dejó “coso”. Así que el disco comenzó con una magia que nunca nos enteramos quien fue “coso”, con unos sonidos que yo nunca escuché en ningún otro disco”.
Mario Breuer
“Grabado en Buenos Aires. Parte de la Religión” Junio 2019

Algún día vas a ver al cretino gritar