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domingo, 31 de marzo de 2019

Y tal vez, no tuve ganas de verlos

“El estadio, recién inaugurado, era una caja de zapatos. la noche del 3 de noviembre de 1978, Charly se calzó una malla negra de baile y un saco blanco y, para no compensar, zapatillas. Pedro Aznar, Oscar Moro y David Lebon se vistieron de blanco total, níveo, inmaculado, y la banda parecía un rincón de un tablero de ajedrez. Seru Giran hacia su primer Obras y Obras hacia su primer Seru Giran”.
“Ahora, en Obras, listos para calibrar “la relación con las audiencias”, Charly se calza la malla de baile y las zapatillas. Han contratado una orquesta de mas de veinte músicos y una pantalla gigante de video en colores que responde a un circuito cerrado de televisión (se pudo ver, también, a los músicos cuando salían al escenario desde los camarines). La puesta, para la época, era un lujo. Ni así, sirvió”.
“Nosotros veníamos con una manija barbara”, dijo Charly cinco años mas tarde. “Pensábamos que íbamos a matar, y el primer recital en Obras con orquesta y circuito cerrado de televisión fue un fracaso. Teníamos un tema disco, “Disco Shock”, que era una cargada a los temas de ese tipo. Pero la gente se lo tomó en serio y pensaron que nos habíamos cambiado de bando. Entonces comenzaron a pedirme “Blues del levante”, que es un tema que yo hice en joda para el recital de despedida de Sui Generis, pero parece que la gente lo convirtió en una especie de himno. Además, en un determinado momento del recital, David se acercó al micrófono y dijo: “Cuando era chiquito no, pero ahora, Que puto soy!”. Se cayó todo el estadio, la gente estaba en silencio porque desconfiaba. Al día siguiente, alió en el diario La Opinión una nota en la que se decía que lo peor que había en la Argentina era Seru Giran. La nota decía que teníamos voces homosexuales. Luego de esas criticas, nos costó muchísimo remontar nuestra imagen”.
“Lo que pocos conocen es la impensada identidad del operador de sonido del primer Obras de Seru Giran. El responsable de la consola fue Machi Rufino, el ex bajista de Invisible y de Pappo`s Blues”.
Machi: Me acuerdo de algunas otras cosas, pantallazos. Por ejemplo, me acuerdo de Pedro haciendo una parte solista con el bajo fretless que tenía, tocando “Portarit of Tracy” de Jaco Pastorius, y la gente escuchando con respeto...él era tan chico, y lo que tocaba era tremendo...Me acuerdo de la pantalla de televisión: era propiedad de Juan Alberto Badía, y tenía un tamaño irrisorio para lo que hoy puede montarse sobre un escenario, pero para todos, incluso para mí, era algo totalmente nuevo. Y me acuerdo también de una pareja de bailarines-actores, que hacina una especie de parodia en la canción “Disco Shock”. la gente protestaba, pedía temas de Sui Generis. Y ahí fue cuando los del publico gritaron: “Charly nos cagó!” y e´agarró el micrófono y les dijo: “ustedes se cagan solos, muchachos!”
“Musicalmente pienso que no fue un debut malo...la gente que fue a escuchar música - así, aparte de expectativas y recuerdos- creo que salio conforme. No tocamos canciones viejas porque veníamos con mucha manija de afuera. Habíamos preparado los temas con orquesta; todo tenía que tener un orden, una programación. Queríamos mostrar todo el material que habíamos preparado y ni se nos había pasado por la cabeza hacer temas viejos. Ése fue un error nuestro; no contemplar que después de tanto tiempo la gente quería escuchar algunos temas. Pero las criticas hicieron hincapié solo en eso, en que nos habíamos alejado de la gente. No dijeron: “estos tipos se calentaron por hacer algo bueno, llevar una orquesta, tener buen sonido y luces”
Charly Garcia
“Estadio Obras. El templo del rock” Gloria Guerrero. Edit. Sudamericana

viernes, 20 de octubre de 2017

Viva la rivalidad!

“Y entonces a Andres Cascioli (por entonces director de la revista Humor) se le ocurrió plantear un quilombete: Charly seria “Boca” (el del pueblo) y Spinetta seria “River” (el finoli) en una caricatura de tapa de la revista Hurra, modesta publicación musical - juvenil de su misma editorial.
Aun a pesar de las protestas de su secretaria de redacción (Yo), quien insistía en que ya era harto suficiente con la policía y los militares como para motivar un “partido de fútbol” dentro de un rock que necesitaba cohesión y no bengalas. Aun a pesar de que ambos músicos fueran de River, detalle básico que no le importó un balin (ni un balón).
Y ahí fue la tapa, a caldear la calle, en épocas en las que sobraban calderos . Y entonces, lo impensado. Lo que nadie se olvida. Luis y Charly (Charlie: todavia entonces se escribía Charlie) dijeron: “Para demostrarles a todos que estamos juntos, toquemos juntos”. Y el histórico concierto de Seru Giran y Spinetta Jade, una marca en el almanaque de la vida, existió.
Charly salió a hablar: “Un día nos juntamos en un bar con Luis a conversar sobre la posibilidad de hacer un recital juntos. Hacia mucho tiempo que se había hablado - para el Festival del Amor, por ejemplo - de esa posibilidad, pero nunca se llegó a nada concreto. Tanto a él como a mi nos pareció que seria bueno hacerlo ahora, con un buen nivel, y muy tranquilos. A veces, a Luis le gritan cosas sobre mi en los recitales, o a Pedro, cuando toca con Jade. Y a mi me pasa otro tanto, pibes que se acercan a hablarme en contra de Luis. Es como si siempre hubiera habido un mito de la competencia entre los dos. Yo lo único que quiero es que sea un recital donde toquen juntos dos tipos que se respeten mucho musicalmente, con un ambiente sencillo, no como un supershow ni nada de eso. No queremos que se cargue de expectativas. Somos dos tipos con bastante experiencia musical y vamos a juntarnos a tocar. Dos tipos igualmente apasionados con lo que hacen, que están tratando de evolucionar continuamente. La idea, por ahora, es que primero toquemos los dos solos, yo en teclados y Luis en guitarra, y cantemos cuatro o cinco temas, los que mas me gusten de él, y los míos que mas le gusten a él. Después tocaría Seru Giran, quizás con Luis como invitado. Y Jade, conmigo como invitado. Y para cerrar, los dos grupos armarían una cosa juntos. Creo que puede salir mucha buena música de eso”
“Cuando Luis apareció sobre el escenario, solo con su acústica iniciando “Que ves el cielo”, nadie lo podía creer. Pero cuando Charlie se sentó al piano y la canto con él, nuestra algarabía amenazó con serruchar el tema al medio. La contrapartida de “Cuando ya me empiece a quedar solo” cantada por Spinetta terminó con el abrazo espontáneo de ambos músicos ahí arriba. Las manos estrechadas y las sonrisas compartidas de nosotros acá abajo...David Lebon, el pescado rabioso que volvía a casa, se unió a Luis y a Garcia para “Música del alma”. Empieza entonces el recital de Seru Giran...”
“David (el Deivis) y Luis Alberto vichándose de reojo y conteniendo la carcajada, Charlie bailando de un lado a otro como si estuviera hecho de plastilina y tirándose sobre Juancito para afanarle uno de los teclados, el sonido que se corta tres veces mientras (el sonidista, Héctor) Starc se arranca los pocos pelos que le quedan, y Moro y Pomo salvan las papas tocando a full. Pedro con los brazos en alto haciendo palmas, Bazterrica exprimiendo su viola aunque se la escucha por sobre el delirio, y la admonición de Garcia que por surte no hizo falta: “Salgan todos juntitos, todos en grupo, para evitar...”
Para evitar la policía, el palazo en la nuca y que te tragara la tierra, quiso decir...
“Estadio obras. El templo del rock” Gloria Guerrero. Edit. Sudamericana

lunes, 12 de junio de 2017

Conejo Tecno

“Seru venia del Monterrey Jazz Festival de Rio de Janeiro (y del encuentro en camarines Pat Metheny - Pedro Aznar: “El comienzo del fin”), e iba rumbo a La Rural (el 30 de diciembre) para 60 mil; un numero impensable de seguidores, aun considerando que la entrada seria gratuita. Pero antes estuvo Obras. Y la puesta visual, una vez mas a cargo de Renata Schussheim (la misma de los conejos y las bicis de Bicicleta), marcó otra marca.
Para el 26 y 27 de diciembre, Renata Schussheim habia prometido dejar los conejitos en la galera, y las bicicletas en el KDT. A cambio, y en secreto pacto con los del Cinturón Ecológico, planto decenas de arbolitos en el escenario de Obras, que Charlie Garcia - en sus imprevisibles arranques de éxtasis - se encargo de destrozar mas tarde. Gente en los pasillos, gente de mas en la popular, gente sin asiento en todas partes (incluso quien suscribe, que tuvo que comerse el recital detrás de las impenetrables espaldas de dos policías).
La artista Renata Schussheim fue la encargada de adornar todo el escenario de Obras Sanitarias con ramas, arbolitos, yuyitos y otros derivados florales. El escenario lucia imponente y un suspiro de “¡Que increíble!” fue exhalado por las cuatro mil y pico de personas que llenaron el lugar, mientras la música de cortina a cargo de George Martin, cara B de “Submarino Amarillo”, se alejaba para dar lugar a David Lebon que canta “San Francisco” con su guitarra acústica, una dulce introducción para Charly y Pedro que gritan al estadio: “aunque me echen o me peguen, yo ya no lo sentiré”.
“...y ya se que todos son igual a mi”.
“Estadio Obras. El templo del rock. Elogio de la sed”. Gloria Guerrero. Edit. Sudamericana

Algún día vas a ver al cretino gritar