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viernes, 22 de noviembre de 2019

Me han ofendido mucho y nadie dio una explicación

“Un par de años después de que saliera “Semillas del corazón”, durante una cena en casa de Nito y Pamela con Mercedes, Charly, Alicia y yo, Charly empezó a preguntar por Sandro porque quería invitarlo a grabar. Entonces comenté que yo ya había grabado con él y que podía darle el teléfono para que le hablara. “Quien grabó con Sandro’”, preguntó Charly. “Yo”, le dije. “¿Cuando?”. “En Semillas del corazón” le contesté. “Lo que pasa es que vos no escuchás mis discos, yo sí escucho los tuyos”. De todos modos, yo sé que Charly me quiere, me quiere de verdad, y más la quiere a Alicia. Y la respeta. Una vez estábamos en La Falda y nos fuimos a la sierra en mi auto. Charly estaba medio zarpado y empezó a insultar a todos. “Vos, quebracho, sos un boludo. Vos, Nito, sos un boludo. Vos, León, sos un boludo”, nos dijo. Pero cuando se dirigió a Alicia le dijo: “Y vos, sos la mujer de un boludo”. Charly la respeta y la quiere mucho, y ella lo admira y se siente muy identificada con sus letras y su forma de ser.”
“León Gieco. Crónica de un sueño”. Oscar Finkelstein / León Gieco. Edit. Planeta. 2011

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Intuición

“La grabación de “Solo le pido a Dios” fue algo impresionante. En realidad, no la pensaba grabar, no la tenia muy en cuenta porque era una canción que tenia todas las estrofas iguales. Pero un día, cuando ya estábamos mezclando el IV LP llega al estudio ION Dino Saluzzi , uno de los músicos con los que Gustavo Santaolalla me dijo que tenia que tocar cuando lo vi en Los Ángeles de la escala de regreso de Europa.
Empezamos a hacerla y después la trabajamos por partes hasta completar unas cinco tomas distintas. Pero el técnico Amilcar Gilabert había grabado la primera pasada, tocada en vivo, para tenerla como referencia. Como no sabíamos cual de los bandoneones incluir , volvimos a escuchar la primer versión, la de referencia. Justo en ese momento, como a las dos de la mañana, Charly, que estaba deambulando por Buenos Aires, entra al estudio y se queda impresionado con el tema y dice que hay que dejarlo así, que es perfecto. La pusimos al final del disco, hasta que Oscar López la escuchó y decidió ponerla como primer tema porque, según él, era el mejor de todos. Enseguida pasó de ser una canción más, medio monótona, a una especie de himno nacional”.
“Leon Gieco. Cronica de un sueño”. Oscar Finkelstein / Leon Gieco. Edit. Planeta

viernes, 3 de agosto de 2018

Si

“Los cuarenta los cumplí en lo de León Gieco, que me hizo una fiesta increíble”. “Él quiso que fuera en casa - revela Alicia, mujer de León -, Zoca le dijo que había una quinta, otro lugar y lo de León. Y él quiso venir a casa. Y fue con Zoca que el día anterior organizamos todo. Apenas llega - cuenta León - se toma un vaso de vino blanco gigante. Yo le dije: “Charly, hermano, acabás de salir de la clínica”. “Está todo bien León, esto sí lo puedo tomar, me dieron permiso”. Lo primero que hizo fue tocar el piano con los Beatles que estaban de fondo.No sabés los arreglos: los Beatles, pero más lindos todavia. estaban todos: Fito, Fabiana Cantilo, los músicos de Charly, su familia, Ludovica Squirru que le regaló una torta con un gato de metal, y muchos otros”. Sigue León: “Charly se fue en un auto a las seis de la mañana con Zoca, Anibal Forcada y Facundo Ramirez, hijo de Ariel Ramirez, que tiene oído absoluto como Charly. García se llevó una botella de whisky que estaba por la mitad. La tocó para ver en que tono estaba, y Facundo le dijo que estaba en Si. “Andá, pelotudo - le dijo Charly - estás loco: esto es un Si bemol”. Discutieron y se fueron a lo de Charly para ver qué nota era. Antes de bajar, se dió cuenta de que se había equivocado y que iba a perder la discusión, y sin que Facundo se diera cuenta, cuando bajó del auto tiró un poco de whisky para que bajara el tono de la botella”
“León Gieco. Crónica de un sueño”. Oscar Finkelstein / León Gieco

viernes, 1 de diciembre de 2017

Burbujas musicales

“La historia de Porsuigieco es muchísimo mas breve que lo que se cree. Es menos trascendente de lo que se cuenta. Y es una leyenda con todas sus letras. Después de su debut, la banda se presenta en televisión en Arrimate, el programa que conduce Leo Rivas y que es auspiciado por la Cámara Argentina de Productores de Yerba Mate, y realiza una breve gira que abarca Mar del Plata, Tandil y Bahia Blanca. De Porsuigieco queda el mito. Y un disco grabado ese mismo año, al regreso del tour provincial. León elige “Todos los caballos blancos” (de su primer LP); “Viejo, solo y borracho”; “La mama de Jimmy” y “La colina de la vida”, tema que se convierte en el debut de Nito Mestre como pianista, y que fue compuesto en el gallinero de un hotel de Achiras, provincia de Córdoba, donde veraneaban con Porchetto y su mujer, después de una discusión con Alicia.
El disco lo produjo Jorge Alvarez para Music Hall en los estudios de la compañía. Pero al segundo día de grabación, uno de los gorilas encargados de la vigilancia se puso a revisar los ceniceros para ver si encontraba algún porro o algo. Le dijimos a Alvarez que no íbamos a seguir grabando en esas condiciones policiales y nos mandó a Phonalex, en el Bajo Belgrano, en la calle Dragones.
Habíamos vuelto de la gira con quince o veinte temas listos para ser grabados y ademas la habíamos pasado muy bien, nos habíamos divertido, nos la pasábamos riendo y jodiendo. Fue bárbaro. Charly tenia toda la creatividad al mango, Nito ponía unas voces increíbles, pero la grabación del disco ya era otra cosa. Raúl, por ejemplo, grabó sus dos temas con su banda, se juntaron muchos músicos (Rinaldo Rafanelli, Leo Sujatovich, José Luis Fernandez, Moro, Pino Marrone) y la cosa empezó a complicarse y a diluirse. Después hubo algunos intentos para hacer grandes conciertos en el Luna Park, pero Charly nunca quiso; primero porque estaba despidiéndose de Sui Generis, y después porque se puso a armar La Maquina de Hacer Pájaros.
A Charly le debemos, eso si, la tapa del disco. es una foto que Fernando Borgatello - un fotógrafo que vivía en Rosario - nos tomó desde afuera de una casa en el campo al que fuimos a producir el arte de tapa. Cuando Charly la vió empezó a tapar el marco de la ventana y las paredes exteriores y quedó solamente la imagen de nosotros adentro de la habitación, a través de la ventana. Una genialidad. Cuando terminamos de hacer el disco se terminó Porsuigieco para siempre. Y nadie volvió a hablar del tema.”
“León Gieco. Crónica de un sueño”. Oscar Finkelstein / Leon Gieco. Edit. Planeta

lunes, 4 de septiembre de 2017

Yo no quiero volverme tan loco

"Durante mucho tiempo Charly nos tuvo acostumbrados a que él era un tipo hiperactivo, sin juicio y que se la pasaba rompiendo cosas. Incluso decíamos, como aceptando la situación y al mismo tiempo para disculparlo: “Charly es así”. El problema era que él no rompía las cosas porque tenía un ataque de nervios. El podía estar de lo más tranquilo y de pronto revolear un televisor. Y no se alteraba, podía enseguida sentarse al piano de lo mas relajado y seguir como si nada. Y después tirar el piano al piso. El problema entonces era que no media las consecuencias de sus actos, no tenia juicio. Por eso, entre muchas genialidades, también dijo un montón de barbaridades.
Yo le dije: “hagamos un bronce de este Charly loco y siempre zarpado, lo ponemos en una plaza y cuando sientas nostalgia, lo vas a visitar. Pero ahora inventá otro, que seguramente va a ser mucho mejor”. Por suerte, después de la crisis y la internación, se puso mucho mas amable, mas cálido, mas considerado. Puede compartir, algo que no podía hacer cuando estaba en personaje. Si ese Charly vuelve a tener muchos problemas, puede retroceder muchos escalones de golpe, y no de a uno como fue durante años. Muchos sobrevivieron a situaciones como ésta: Eric Clapton, Mick Jagger...Charly tambien puede hacerlo. Tiene que recordar su pasado como algo que no va más y agradecer que no se murió. Con el tiempo demostró que es muy fuerte, porque otros en su situación no lo hubieran soportado.
Charly es querible, es un personaje admirado y cuando está bien es un tipo fino, delicado. Pero estuvo mal mucho tiempo y por eso hay que acostumbrarse al nuevo modelo. la primera vez que estuvo internado salió para festejar sus cuarenta años en mi casa. Pero después cayó de vuelta.
Esta vez empieza a verse el cambio en su relación con la gente...Y repuntó muchísimo, por eso lo quieren contratar de todos lados porque dejó de ser imprevisible, dejó de ser un problema. está bien un poco de rocanrol, pero podes hacer rocanrol como los Rolling Stones , que empiezan a horario, son super profesionales y no rompen nada.
De todos modos, en una entrevista yo ya había dicho mucho tiempo antes de la caída y de la recuperación de Charly, que un día , sin previo aviso , nos iba a decir a todos: “Fuck you, esto fue todo una joda”.
“Leon Gieco. Crónica de un sueño”. Oscar Finkelstein / Leon Gieco. Edit. Planeta

viernes, 4 de agosto de 2017

Y un millon de manos que me aplauden...

“El mejor recital de Charly Garcia en años - comienza diciendo Fernando Garcia en Clarin - sucedió el sábado en el teatro Coliseo durante una secuencia mágica en la que el rocker de los guesos veía caer desde sus seis teclados los años que estaba festejando. Fue una ráfaga vital de música que empezó con Fernando Samalea y una sobria adaptación al bandoneón de “No soy un extraño” y termino con lo que Garcia - un esplendido Garcia - la noche del sábado había anunciado como un momento heavy (pesado). Si cualquiera de los que llenaron el teatro Coliseo hubiera cerrado los ojos para el “momento heavy” habría escuchado la voz circa 1977 de Charly Garcia cantando “El karma de vivir al sur”. No era Charly, entonces, el que cantaba la canción como Charly la hubiera cantado sino que ahí estaba su hijo Miguel provocando un efecto doscientos por ciento piel de ave. Charly y Miguel se regalaron ese momento increíble en el que espalda contra espalda parecían ir y venir en el tiempo. Y así, Garcia y su familia (genética y artística) lograron darle una forma misteriosa a la celebración. Antes, mientras se podía ver a Miguel esperando entre bambalinas como cualquier hijo de artista, los años ochenta habían cruzado como una flecha el escenario cuando con Samalea y Fabian Von Quitiero acompañaron a León Gieco en “Los Salieris de Charly”. Los cincuenta de Charly empezaron hoy mismo, es lo que le estaba diciendo a su público. La llama esa del saco y las antorchas las mantiene encendidas ahora mismo. Cuando improvisa con suerte una segunda guitarra para Gieco en “La colina de la vida”, cuando sube su larga osamenta a su limousine blanca que lo espera en la puerta. Cuando vive, bah.”
Fernando Garcia
“Leon Gieco. Crónica de un sueño”. Oscar Finkelstein / Leon Gieco. Edit. Planeta.

lunes, 19 de junio de 2017

Amigo, desde siempre fui igual

Para uno de esos recitales en Luz y Fuerza invitamos a Miguel Krochik (con los años se convertirá en dueño de los estudios de grabación Panda) y a Sui Generis. El recital lo iba a abrir Krochik, después tocaba Sui Generis y al final tocaban Miguel y Eugenio y yo, que éramos algo así como los legítimos dueños de la pelota. Pero cuando llegó el momento de la entrada de Sui Generis apareció el Gordo Pierre (Pierre Bayona, manager del dúo y personaje mítico en la historia del rock nacional) y nos dijo que no podía encontrar a Charly por ningún lado y que sin él no era posible salir a tocar. “Que querés que haga? Toquen ustedes”, me dijo. Por supuesto, cuando terminamos apareció Charly, que se había escondido para reservarse el cierre del recital, por consejo de Pierre.
Esto quiere decir que Charly viene haciendo lo mismo desde esa época y lo peor de todo es que uno no puede enojarse con él, porque siempre le quedó bien hacer este tipo de cosas. El recital lo habíamos organizado nosotros, ellos no habían hecho nada pero habían conseguido cerrar el espectáculo. Esa fue la primera vez que escuche a Sui Generis. Cuando lo ví tocar a Charly pensé: “este es un genio. Yo algún día quiero tocar con este tipo. Voy a armar una banda para que me acompañe y el tecladista va a ser Charly”. Que iluso. A partir de ahí empezamos a ser amigos y a compartir un montón de experiencias artísticas y personales. Hasta hoy.”
“Leon Gieco. Crónica de un sueño”. Oscar Finkelstein / Leon Gieco. Edit. Planeta

viernes, 19 de mayo de 2017

Demasiado Ego

“Aunque siempre tuvimos diferentes formas para expresarnos a través de la música y las letras, con Nito y Charly nos llevamos bien desde el principio. El departamento de Primera Junta, en la calle Cucha Cucha, donde vivían ellos, era una especia de club social donde nos reuníamos a divagar, a hacer planes, a fumarnos un porro. Yo estaba con Alicia y Charly con Maria Rosa Yorio; éramos dos parejas de amigos que salíamos a comer o al cine y compartíamos días enteros juntos, todavia sin poder creer el éxito que estábamos consiguiendo. Era una época hermosa, podíamos andar por la calle tranquilamente, era una cosa muy piola. Incluso en el momento de mayor gloria de Sui Generis era así. Me acuerdo que después de Adiós Sui Generis nos fuimos caminando por Corrientes con Alicia y de pronto vimos a Charly y a Caria Rosa comiendo de lo mas tranquilos en un restaurant de Callao y Corrientes que se llamaba Zum Bier, después de haber enloquecido a treinta mil personas en el Luna Park. Yo respetaba a Charly, le tenia cariño pero también cierta desconfianza por la maniobra que había hecho con el Gordo Pierre en Luz y Fuerza. En el fondo sentía celos. Para colmo, el primer LP de Sui Generis salió como seis meses antes que el mio y pegó de entrada,. Me acuerdo que un día nos encontramos en el bar La Paz, estábamos tomando un café, y los pibes le acercaban el disco para que se lo autografiara. Él firmaba y me miraba de reojo como diciendo: “Soy un capo, mirá como se vende mis disco”. sentía una profunda admiración por él, la misma que siento ahora; es el único músico argentino que me gusta con la misma intensidad con la que me gustan Los Beatles. Yo soy uno de los muchos que lo quieren, lo admiran con ganas, le dan el lugar que merece y no lo van a ver morir sobre un escenario. es un tipo que me conmueve, un genio”
“Leon Gieco. Cronica de un sueño”. Oscar Finkelstein / Leon Gieco. Edit. Planeta

Algún día vas a ver al cretino gritar