jueves, 9 de abril de 2020

Parabola de un mundo mejor

“Lo que no le causó gracia alguna a Luis Alberto fue la tapa del primer numero de la revista Hurra, que reemplazó a Rock Supertar en Ediciones de la Urraca, que tenía su tanque editorial con la revista Humor. La nota de tapa aludía a un enfrentamiento entre Charly Garcia y Luis Alberto Spinetta, buscando una controversia barata desde un lugar de supuesta iluminacion que ubicaba a Charly dentro del mercantilismo y del otro lado a MIA como el ejemplo independentista a seguir. A luis lo ponía en la “corriente almendrística”, como si no hubiera hecho otra cosa, y en un lugar de sensibilidad sin lucidez, atributo exclusivo de MIA. Pero lo que mas enojó a Luis fue el ensañamiento con Charly. La nota fue un brulote ideológico escrito por alguien que no tenía el menor conocimiento del rock, escandalizado por la presencia de Garcia en un almuerzo de Mirtha Legrand.
Luis compartió su indignación con Ohanián y este le planteó una idea desmesurada: “No querés que hable con Grinbank y hacemos un recital los dos grupos juntos?”. Con mesura, Spinetta alentó la movida, pero solo como tanteo: tampoco quería ser desairado. A Grinbank le gustó la idea, y en un bar se juntaron representantes y músicos a conversar. Congeniaron de inmediato, se respetaban muchísimo y Luis había empezado a notar el calibre musical de García desde “Tango en segunda”. Del otro lado, había casi veneración y también un poco de inseguridad, pero Charly estaba fuerte, acaso en su mejor momento. la idea fue que comenzaran el show juntos, y que cada no cantara la canción preferida del otro. Ohanián vació nuevamente su despacho del Expresso Imaginario y lo convirtió en sala de ensayo. “Los ensayos eran un desfile de personalidades tremendas - cuenta Juan del Barrio -, para mí era un lugar de aprendizaje. Fue uno de los momentos mas relajados de Jade, que era un grupo tenso por música y temperamentos”.
Oscar Moro y Pomo se querían muchísimo y se divirtieron como chicos. Pedro conocía a todos los miembros de Jade y David era amigo de Rapoport y Luis. Charly fue a algunos ensayos - no tuvo asistencia perfecta - con muy buena onda, y realmente no hubo demasiados problemas, salvo los inconvenientes técnicos lógicos de ensamblar dos bandas numerosas que acordaron hacer juntas tres canciones: “Cristálida” de Pescado rabioso encontraría nueva vida en manos de esa multitudinaria orquesta Jade - Girán, “El mendigo en el anden” y “Despiertate nena”, como bis. La noticia de los recitales conjuntos produjo alboroto con el público, que agotó los shows en Obras los días 12 y 13 de septiembre, a los que se agregó una nueva fecha el 14.
El concierto arrancó con Luis Alberto y su acústica, en una sorprendente versión de “Que ves el cielo”, que en el segundo verso recibe el aterrizaje veloz de García en el piano, ovacionado por la audiencia. García canta la segunda estrofa y luego lo entonan juntos y armonizando. No se habían calmado los aplausos cuando llegó la segunda estocada: Spinetta vocalizando maravillosamente “Cuando ya me empiece a quedar solo”, de Sui Generis. Cuando su voz alcanza el agudo en “y un montón de diarios apiladooooo”, las estructuras de Obras tiemblan del aplauso. para culminar la ceremonia de unión, se hace presente David Lebon y a tres voces “Música del alma”. En muy pocas otras ocasiones el rock argentino volvería a mostrar un frente tan unido. Luego los shows de Seru, Jade y los abrumadores bises, tan desordenados como emotivos e infartantes, coronarían una una jornada inolvidable”.
“Spinetta. Ruido de magia”. Sergio Marchi. Planeta. 2019

Quien consiguió los boletos para verme cantar?

—León, ¿cómo conociste a Charly?
—Lo vi por primera vez en el estudio de Pepe Netto. Con Miguel y Eugenio organizábamos recitales en diferentes teatros y hacíamos canjes con músicos de otros lados. Un día organizamos un concierto en el teatro Luz y Fuerza y contratamos a Sui Generis para que fueran soportes. Primero tocaban ellos y después nosotros, que éramos los auténticos dueños de la pelota. Aparecieron todos los Sui Generis —eran como seis— con el gordo Pierre, personaje mítico, que me dijo que no podían empezar ellos porque les faltaba el tecladista y no sabían dónde estaba. Entonces tuvimos que salir a tocar primero, con Miguel y Eugenio y, al toque que terminamos, apareció Charly. Cazamos enseguida que se había escondido para asegurarse la actuación central. Con el tiempo, llego a la conclusión de que Charly siempre hizo lo mismo: él siempre cerró los espectáculos todas las veces que nos fuimos de gira. Maneja esa actitud desde el vamos.
—Tu primera impresión de Charly, entonces, no debe haber sido del todo favorable.
—No, sí que fue favorable. En esa actuación, los Sui Generis eran una banda: Nito, Charly y cuatro más. Lo escuché tocar a García e inmediatamente pensé que ese tipo era un genio. Y eran chicos todavía. En un rock, Charly comenzó a tocar con las manos y con las patas: con el talón tocaba las partes agudas del piano. El director del teatro me vino a buscar a la butaca y me quería matar. “Sacame a este hijo de puta de acá, porque yo suspendo todo”, me encaró muy enfurecido. “Lo voy a matar, me está arruinando el piano”.
“No te lo está rompiendo” quise calmarlo. “¿No te das cuenta de que este tipo es un genio? ¡Mirá cómo está tocando! Además, yo no me puedo subir al escenario: en estos momentos es de ellos. Andá vos y enfrentá a la gente, a ver qué te dicen”.
“No, el que lo tiene que sacar del escenario sos vos”.
“Discúlpame, flaco: yo soy músico, no policía”.
León Gieco
“No digas nada. Una vida de Charly Garcia”. Sergio Marchi. Sudamericana. 2013

Yo se muy bien que me estas buscando

“Sonó en ultimo bis del segundo River. Se abrazaron los cuatro de frente al público y saludaron. La gente deliraba. Cuando las luces se apagaron, con mas torpeza tóxica que maldad, Charly Garcia le tiró la batería al piso a Oscar Moro. “Te voy a matar, hijo de puta”, le dijo Moro y empezó a correrlo por el escenario a oscuras. De pronto encendieron nuevamente las luces y quedaron expuestos ante decenas de miles de personas. Se recompusieron y velozmente volvieron a abrazarse y a saludar. . Nadie advirtió nada. Apenas las luces se apagaron de nuevo, Moro continuó la cacería.”
Hector Cavallero
“Entre lujurias y represión” Sergio del Mazo. Sudamericana

La fuga del paralótroco

Por esa época te integras a Sui Generis, no? - En los ensayos de La Biblia lo conocí a Charlie. En el 74 los Sui tuvieron una especie de cambio musical. Nito, que tocaba la quena sentado empezó a tocar la traversa parado, y Charlie, que se compró un montón de teclados nuevos, se le voló la cabeza y empezó a componer arengado por el Mini Moog y el Mellotron. Resulta que mientras ensayábamos La Biblia. Charlie me propone tocar la viola en Sui como invitado en un par de temas. Hicimos un par de shows con Sui, presentamos La Biblia en el Gran Rex y grabé con ellos en el disco Instituciones”.
Cuando pasás a tocar el bajo en Sui Generis ? - Ya era inminente la salida de Alejandro Correa pero igual grana en Instituciones porque tenía ensayado todos los temas. Yo toqué la viola en algunos temas y el bajo en “Tango en segunda”, “El tuerto y los ciegos” y en el “Tema de Natalio”. Cuando terminamos el disco, Charlie me propone tocar el bajo directamente y a David tocar la viola como invitado. Ahí hicimos el Opera, el Gran Rex, el Astral, el Coliseo y un sin fin de show por todos lados. Cuando vamos a sacar el disco, Jorge Alvarez nos dijo - Con esto vamos en cana todos. No podemos sacarlo así. - y quedó el tema como que había que grabar otro, pero como Garcia no quería reformar las letras, prefirió directamente que no salgan algunos temas, por eso quedaron afuera “Botas locas” y “Juan Represión”. Aparte hubo que cambiar algunas palabras de otros temas porque estaban prohibidas, no se podía decir sexo...bragueta...Fue la época que prohibieron “Cambalache”. ¡Un delirio! Sacaron un aviso en el diario con las palabras que no se podían decir!
Cómo fue lo de Uruguay cuando los llevaron presos? - Un día fuimos a tocar a Uruguay y después de tocar “Botas Locas” un grupito de tipos nos chifló. Yo dije por el micrófono - ¡los que chiflan no deben ser uruguayos! -Se ve que no les gusto nada y fueron a denunciarnos. Cuando terminamos de tocar, nos fuimos al hotel a descansar porque también tocábamos de trasnoche en un pub y en la puerta del hotel la cana nos estaba esperando y nos llevaron junto con todos los equipos. Nos tuvieron la noche parados mirando la pared. estaba Toton, que era el plomo, Melgarejo, que era el manager, el Gordo Robertone, y a nosotros 4. A la mañana siguiente nos empezaron a llamar de a uno. El primero fue Charlie que le pidieron que escriba la letra de “Botas locas” y él rápidamente cambio toda la letra, por ejemplo donde decía “la libertad es una pelela” puso que “la libertad es una quimera”, donde decía “si ellos son la patria yo soy extranjero” puso “si ellos son la patria yo me juego entero”. Cuando volvió nos contó lo que hizo mientras lo llevaban a Nito y Nito les dijo que no sabía la letra porque en ese tema él no cantaba. Cuando me llaman a mí dije lo mismo y así y también Juan. Así zafamos porque no tenían ninguna grabación del show”.
Porque se separa Sui Generis? - A diferencia de otras bandas con los Sui internamente estábamos bárbaro, lo que pasaba era que cuando salió Instituciones en los shows la gente seguía pidiendo los temas viejos y cuando hacíamos los temas nuevos casi no aplaudían. Antes los shows eran de media hora y ha´ciamos un show demoledor porque hacíamos “Aprendizaje”, “Rasguñas las piedras”, “Amigo mío”, “Canción para mi muerte”, “Un hada un cisne”, donde cada uno hacía un solo, y “Mr. Jones”. Cuando empezamos a meter el “Sr. Tijeras” o “Instituciones”, que eran mas arregladitos, la gente no les daba bola. Después de un año así, un día estábamos en un bar cerca de casa y Charlie me dice - Loco, esto habría que terminarlo porque ya se convirtió en la hija de la pavota - Hacía seis meses que no ensayábamos, queríamos hacer un disco nuevo pero no nos juntábamos a ensayar. Habíamos grabado tres temas, “Bubulina”, “Nena”, que después fue “Eiti Leda” y “La fuga del paralítico” para un disco que se iba a llamar “Ácido”, con el acento corrido. Entre nosotros estaba todo bien, entre Charlie, Nito y yo había mucha onda, pero nos cansamos de tocar los temas viejos. Cuando García dijo que nos separáramos, a mí me pareció bárbaro y fuí el único que lo apoyó. Si el público no había aceptado el anterior disco, ahora íbamos a hacer uno nuevo? me pareció bárbaro como proceso de evolución. A Nito no le pareció tanto porque estaba muy apegado a los Sui, y Juan decía directamente que no porque se le cortaba el kiosco.
Como le cayó la noticia a Jorge Alvarez? - Cuando le fuimos a proponer esto a Jorge Alvarez, menos lindo nos dijo de todo. Cuando vió que no nos podía convencer, se le ocurrió que hiciéramos Adiós Sui Generis y termináramos a lo grande, el último gran curro. la propuesta fue hacer un concierto en el Luna Park, que después fueron dos el mismo día, un disco doble grabado en vivo, una película co producida con Torre Nilson, que la filmó Bebe Kamín, y terminar Acido y editarlo como lo último de Sui Generis unos meses después. Al final el disco nunca salió porque faltaban temas, había solo 3 y nunca mas nos juntamos a grabar.
Que te acordás del show del Luna Park? - Me acuerdo que el sonido en esa época se hacía con columnas, nada de graves ni nada de agudos. Teddy Goldman había puesto como 200 columnas colgadas en el techo de enfrente y Charlie era el que mas claro tenía como vestirse, se puso un frac blanco sin camisa, galera y zapatillas, nosotros nos vestimos con nuestra onda. Salir a tocar fue fuerte porque nunca habíamos tocado para tanta gente.
Al salir para el primer show dijiste - No entiendo nada - porqué? - Por la cantidad de gente, no tanto por la cantidad sino por la energía. Cuando estás arriba de un escenario de alguna manera sos el receptor de la irradiación de la energía de cada una de las personas que te fueron a ver. En el vestuario sentíamos en ruido, nos cagábamos de risa, todo bien, pero cuando estás en la escalerilla para salir empezás a sentir esa energía que te tira para atrás. Eramos 4 contra millones y el tema seguridad te hace tambalear. Después de el segundo tema ya estábamos como en casa, pero fue un impacto grosso, a mí me tiró de espaldas.
Porqué antes de cantar tu tema dijiste que te sentía como un político? - Yo nunca entendí porque tenía tantos micrófonos juntos, creo que era por la película, el disco en vivo y por el concierto. Parecía como en los actos políticos. Cuando fuí a cantar mi tema me encontré con que tenía que cantar para cuatro micrófonos. Arriba del escenario se escuchaba bárbaro pero el disco y la película tienen un sonido horrible. En el disco doble en vivo casi no hay temas nuevos. “nena” no entró, cuando empezamos a hacer “El fabricante de mentiras” como la gente se empezó a cruzar con el ritmo, Charlie mandó a la mierda el tema y empezamos a zapar con la gente y de “Botas locas” quedó solo el estribillo. Cuando Charlie iba a presentar el tema “La fuga del paralítico” se dió cuenta que en la primera fila habían puesto a un montón de discapacitados y como era un tema instrumental dijo que se llamaba “La fuga del paralótroco”, como con anestesia...
Que te pareció la película? - En su momento me pareció bárbara pero ahora la miro y la veo como un documento. En el tema “Mr. Jones”se decidió filmar un almuerzo de la familia Jones. Charly era la mamá, Juan el nene, Nito la abuela y yo el papá. Para comer se compró un pollo. Después de hacer la primera toma toma, donde destrozamos el pollo, no sé porque hubo que repetirla y hubo que recomponer el pollo con hilos porque no había otro. Aparte como yo estaba todo manchado de ketchup, para la segunda toma me tuve que poner una servilleta así, tipo un babero, para que no se note.
Hubo algo que filmaron y no salió en la película? - Sí, hubo dos gags que no salieron que para mí eran de lo mejor. En el tema “Un hada y un cisne”, donde cada uno hacía su solo, salió solamente la parte de Charly y la de Nito. Las nuestras no salieron porque Alvarez quiso enfatizar la imagen del dúo, aunque éramos un cuarteto que dividía la mosca todo por igual. En su parte, Juan estaba vestido de Superman sobre una mesa haciendo que volaba con un ventilador gigante de frente por donde le tirábamos telgopor. La cámara se iba alejando y lentamente se descubría todo lo que pasaba a su alrededor. Mi parte era mortal porque me sugirieron que me vistiera de bailarina clásica. Me pusieron una peluca, musculosa, pollerita, zapatillas de basquet y me maquillaron como una mina. Yo tenía que copiar los pasos de baile que hacía Maria Rosa Yorio detrás de cámara. Ja ja ja!!Es una lástima que no salió porque era grotesco.
Que hicieron después del Luna Park? - Después del Luna Park nos fuimos a Córdoba, a Comodoro Rivadavia y a Caleta Olivia. Había toda una cosa que teníamos que terminar porque en esa gira pasó de todo. Cuando llegamos a Comodoro, tocamos como en una terraza y la gente que estaba a unos 200 metros no escuchó nada porque con el sonido estaba todo mal. De ahí nos fuimos a Caleta Olivia y cuando volvíamos una camioneta volcó y se destrozaron todos los equipos. Resulta que íbamos por la ruta con los equipos en una camioneta adelante y nosotros atrás en un auto. Era una zona entre Caleta Olivia y Comodoro que se llama Punto Peligro por donde se bordea el mar y era alucinante porque había luna llena. Antes de una curva, desde al auto, vemos tirado el bombo de la batería de Juan y paramos. Cuando bajamos a agarrarlo me asomé por la barranca y ví la camioneta en el fondo casi adentro del mar y todos nuestros instrumentos tirados en la ladera. A Charlie se le hicieron polvo el piano Fender, el Ensamble y el Clave y a Nito se le hizo un agujero en la acústica. Juan perdió los dos tontones, se le agujerearon los parches del redoblante y las columnas de sonido se rompieron todas. Lo único que quedó sano fue el Mini Moog de Charly y mi bajo. El conductor y su mujer no se hicieron nada de casualidad. Cuando llegamos al aeropuerto nos robaron el Mini Moog mientras hacíamos el papeleo. El viaje en avión fue terrible porque hubo una sucesión de pozos de aire que parecía que nos caíamos. Cuando llegamos nos tomamos un taxi con Nito porque vivía en mi casa. Mientras íbamos para Belgrano, viene otro taxi y nos choca. Obviamente dijimos que Sui Generis se tenía que terminar en ese momento.. No hacía falta ponerse místico para darse cuenta que teníamos que terminar.
Rinaldo Rafanelli



“Historias del rock de acá”. Ezequiel Abalos. Editora AC. 1995

viernes, 17 de enero de 2020

Tengo una ansiedad como de año nuevo

“Otra presencia, que no pasó desapercibida, aunque no dejó registro, fue la de un chico inquieto que tuvo acceso a las sesiones de grabación. Necesitaba casi desesperadamente ver eso, ser testigo de la actividad de actividad de aquellos músicos en el estudio. Habia escuchado el “Tema de Pototo” y si bien él era fanático de Los gatos, descubrió que en Almendra anidaba un concepto diferente. Su madre, una conocida productora de televisión, logró a través de sus contactos en RCA, que la dejaran ingresar a aquellas sesiones junto con su hijo. “No sé como se enteraba que Almendra grababa, y caía a TNT siempre con su madre - recuerda Ángel del Guercio -. era un pibe con un nivel de inquietud y ansiedad enorme, y nos resultaba medio rompebolas porque nunca estaba sentado, y en un estudio un tipo que camina todo el tiempo, te complica”. es así como el infatigable andar de Charly Garcia se hizo sentir en aquella grabación.
A través de Jacko Zeller, Carmen Moreno, la mamá de Charly Garcia, consiguió que Sui Generis pudiera grabar una maqueta de demostración en RCA. En otra sala, Almendra registraba su primer disco. Cuando Charly se enteró quiso ver la grabación.
“Spinetta. Ruido de Magia” Sergio Marchi. Planeta. 2019

Soy el que cierra y el que apaga la luz

“Un poco la mecánica de hacer el disco era que agarrábamos un tema por día. Yo había tenido una charla con Charly. Le había pedido si por favor podíamos hacer horarios “normales”. - Si claro, empezamos a las 6 de la tarde hasta la 8 de la mañana -. Estuvimos 10 días encerrados en el estudio Panda. El tema es que con Charly no era solamente la cantidad de horas, sino la intensidad y el nivel al que se trabajaba. Paramos 15 minutos para descansar? No, ni por casualidad! No existe el “paramos 15 minutos” con Charly. Si había que comer, Charly ponía el plato al lado el piano y mientras tocaba comía algo.”
“Fueron 10 días de muy buen trabajo. Nosotros llegábamos tempranito con Fernando, a las 10 de la mañana ya estábamos en el estudio y básicamente la mecánica fue así como les cuento. Se fueron construyendo un tema arriba del otro. Yo me acuerdo que en un momento a mi me daba un poquito de miedo, porque acostumbrado a escuchar discos de Charly tocados por músicos muy buenos. Antes de eso estuvo “Clics modernos” que lo grabó con músicos increíbles en los Estados Unidos, antes que eso“Yendo de la cama al living”, con Willy Iturri, con Pedro. Y este disco los músicos eran reemplazados por un teclado Emulator, que no es que vos tocabas y no te dabas cuanta que no era tal instrumento. Te re dabas cuenta!! Era una tecnología un poco antigua todavia. Entonces yo decía - como construir un disco basado en sonidos a”apócrifos” y hacerlos sonar grosos? - Y encima Charly no me daba mucho tiempo. Charly era de un ritmo de trabajo muy firme, muy intenso. Un tema, otro tema, otro tema, un canal, otro canal, un bajo, otro bajo, otro bajo, otra guitarra, otra guitarra...me quedé sin canales Charly!! - No importa, borrá el que te parezca - Después - che, el tecladito ese que hacia como burbujas - No, ese lo borré... - como que lo borraste?? - Era una situación difícil.”
“Para un músico creativo como Charly, 22 canales era como para un yanky desayunar un cuarto de medialuna y nada mas. La buena noticia era que no nos estábamos gastando, todavia, los 10 canales para batería bien grabada. A lo largo de 10 días el trabajo fue muy fructífero. Charly recién se largaba a tocar guitarra y la verdad que sorprendió porque tocaba con mucho groove. El algún momento se escucha un palancazo, que creo que fue un día que pasó el Negro Garcia Lopez y le dijimos que grabara un palancazo y lo grabó sin escuchar el tema y lo insertamos de alguna manera en un tema.”
“De los 10 días, 5 respetó los horarios, estuvo bien. Ya al 6 día terminamos a las 12, 12.30 y para el ultimo día empezamos un lunes y terminamos un jueves. Nos quedábamos sin tiempo, ya teníamos los pasajes y nos íbamos a Brasil a grabar algunas músicas. En Brasil aparece un percusionista, Chacal tocando unos bongos. Hizo una sola toma, de bongos, otra toma de la pandereta. Y Charly dice - y donde lo ponemos? - y mirá, grabemoslo de punta a punta y después vemos donde lo ponemos . Y quedó tan bien que quedó todo el tema.”
Mario Breuer
“Grabado en Buenos Aires . Parte de la Religión” Junio 2019

Una casa con tres personas en una mesa

“Entrabamos en crisis periódicamente y teníamos pequeñas separaciones. Yo me recluía en la casa de una tía que vivía sobre la calle Maipú, frente al departamento en que vivía Borges, hasta que Charly tocaba el timbre. Hacíamos el amor, nos reconciliábamos y volvíamos a Cucha Cucha. En aquellos días solíamos ir a los recitales de nuestros amigos. Un día, cuando se apagaron las luces y el show estaba por comenzar, nos dimos un re beso. Charly me miró a los ojos.
- Siempre te voy a querer - me dijo.
Esa frase podía interpretarse de muchas maneras. Pero había una cosa que estaba clara: una parte de nosotros se resistía a la separación: aun cuando la entrada de esas mujeres me hacia sentir insegura y todo empezaba a desmoronarse. Sui Generis preparaba su despedida, Charly se transformaba en una estrella y yo, en medio de ese torbellino, visitaba al psicoanalista Isaac Lerer.
- Acá viene gente con problemas y cosas por resolver - me explicó - pero vos estás clínicamente deprimida.
Ví los conciertos del Adiós Sui Generis desde la primera fila del Luna Park, sentada junto a mis padres. Ellos pensaban que Charly era un genio.
Como Diana Lía, Charly también estaba de blanco, tocado con una galera y su célebre barba de dos colores. Merced al Hada Patricia, nuestra vestuarista improvisada, los dos parecían celebrar un casorio pagano y secreto. Yo vestía de negro y Nito llevaba una simple remera. hay una foto bastante conocida, en los camarines del Luna donde aparecemos Charly, Nito, Diana Lia y yo. También está Liliana Lagardé, siempre activa y aplaudiendo. A la distancia, mi expresion de incomodidad me resulta inocultable.
Una vez que terminó el show nos fuimos caminando solos desde el Luna Park hasta Callao. Apareció Diana Lía, cenamos en el centro y nos encontramos con León y Alicia. En el final de la noche, Charly, Diana Lía y yo nos fuimos juntos a Cucha Cucha. Aunque nunca lo dijo abiertamente, la idea fija de Charly era acostarse con las dos. De repente me dí cuenta de lo que pasaba y mi reacción fue tomarla de la mano y llevarla hasta el ascensor, cerrarle la puerta para que bajara y se fuera. Después volví al departamento y sin mediar palabra nos acostamos. Apagamos la luz y nos dormimos.”
Maria Rosa Yorio
“Asesínenme. Rock y feminismo en los años 70’”. Maria Rosa Yorio. Planeta. 2019

Algún día vas a ver al cretino gritar