jueves, 6 de agosto de 2020

No es de papel, es de verdad

“Cuando Jorge Alvarez nos dijo que íbamos a grabar un long play, yo por supuesto no le creí porque ya me lo habían dicho en tantas grabadoras que íbamos a grabar y finalmente nunca pasaba nada. Pero, pasó. A la semana siguiente estábamos en un estudio con una guitarra, me acuerdo que tenia todas las cuerdas mal y no teníamos ningún instrumento, salvo la flauta de Nito, el piano que había en Phonalex, que no me gustaba como sonaba y le puse chinches. De ahí en mas quedó un piano con chinches. porque había dos pianos. Estaba el de cola y el vertical. Entonces al vertical yo le puse las chinches. De ahí en mas, todas las grabaciones que vos escuchas de La Pesada, de todos los discos de esa época, tienen ese piano con chinches.
Y bueno, empezamos a grabar. Un poco jugando no, porque realmente no había ninguna experiencia en ese tipo. Algunas grabaciones que yo había hecho por mi cuenta. Y con los músicos que había ahí. Los músicos que conocía yo. Claudio Gabis, un poco. Habia una especie de prejuicio con nosotros de movida, porque la música que hacíamos nosotros no tenia nada que ver con la pesadez que reinaba en esa época. Entonces un poco tuve que grabar con los pesados. Con Alejandro Medica, Claudio Gabis, Pinchevsky. Costó un poco pero salió el disco. Yo creo que es un disco que, a pesar de que esta mal grabado y que tiene desafinaciones y cosas que no están en clima con las canciones, tiene un valor bastante importante por haber salido en esa época que, digamos, la música era otra cosa. Fue como algo nuevo para la época”.
Canción para mi muerte: “Me acuerdo que la hice cuando estaba en el servicio militar. Me acuerdo que estaba en el hospital militar, había tenido unos problemas, digamos, de salud y un poco inspirándome con todo el clima del hospital y todas esas historias, hice una canción para la muerte, que en el fondo es optimista pero en el momento reflejaba todo lo que sentía. Fue el ultimo tema que compuse antes de grabar “Vida”. Todos los demás temas eran temas que yo había empezado a hacer digamos a los 15, 16 años. Este fue el ultimo que hice y me acuerdo que Alvarez, de movida, fue el que mas le impresionó y a mi también me gustaba mucho, quizás porque era nuevo. Entonces entre los dos dijimos, “bueno, este es el tema digamos, pasar por la radio”.
Mariel y el Capitan: “Mariel la hice porque, me acuerdo que un día estaba tocando el piano, se abrió la puerta en la casa de mis padres, se abrió la puerta de mi habitación y entro un tipo totalmente enfurecido - “te voy a cortar las manos si seguís tocando!” - yo me asusté muchísimo no, me quería cortar las manos porque tocaba y no le gustaba, entonces ahí tomé conciencia del asunto de los consorcios y todo eso. Entonces ahí surgió el tema.
Natalio Ruiz: “la escribió Carlos Piegari y fue una canción que hicimos unos tres años antes que se grabara el long play y habla un poco de la gente que vivía en el barrio donde vivía él.
Cuando comenzamos a nacer: “la escribí en 5 minutos esa canción. Habia un sentimiento muy fuerte atrás de eso y salio así, muy fluido”
Quizás porque: “no sé, es una canción de amor y me llevó un poco mas de tiempo escribirla porque lo primero me salio enseguida pero toda la forma de la canción se la tuve que dar de a poquito”
Dime quien me lo robo: “es un tema que lo escribí, digamos, cuando tenia ganas de salir un poco a ver el mundo por mi cuenta. Entonces cuenta un poco el enfrentamiento de los dos mundos, el que se vive dentro de una casa y el que esta afuera. De este enfrentamiento salio la canción.”
“Entrevista Radio del Plata”. 1979

Querían a otro en mi lugar

Sobre el MTV Unplugged de Spinetta: “Hubo seis días de ensayo y, Spinetta sorprendió con su concentración absoluta y su profesionalismo. Había riesgo quirúrgico porque los músicos trabajaban en dos galpones distintos y en el de al lado los Ratones Paranoicos ensayaban para su unplugged, que se haría un día antes. Luis ya tenia una buena relación con Juanse. Pero estaban Pappo y Charly Garcia. la orden de Luis fue terminante: “Si se me acerca uno de ellos, me voy a la mierda”. “Luis no quería distracciones - explicó Pels, y sabia que Charly no andaba en su mejor momento. No sé que pasaba entre ellos. Cuando Charly se enteró que el otro no lo quería ver dijo: “Ahora voy y le pinto todo”. La tensión era bastante palpable y no ayudaba a manejar los demás detalles. De todos modos, Pappo en su desfachatez cruzó las fronteras y naturalmente fue a saludar a Luis. Todos esperaban el estallido, pero hubo tan buena onda entre los dos que hasta terminó tocando “Mi sueño de hoy” en el ensayo, haciendo un solo maravilloso que Spinetta disfrutó. Charly ni apareció por el lugar”.
“Spinetta. Ruido de magia”. Sergio Marchi. Planeta. 2019

Linda Bailarina

Las primeras Bay Biscuits fueron Lisa Wakoluk, Mayca Castro Volpe, Fabiana Cantilo, Viviana Tellas, Diana Nylon y luego se agregó Isabel de Sebastian. Juntas hicieron “Mujeres aburridas” y ya empezó a consolidarse el aspecto musical mas fuerte.
Charly Garcia fue a verlas y las invitó para el concierto presentación de “No llores por mi, Argentina”. Por supuesto aceptaron. “La gente nos quería matar, gritaba, aullaba - cuenta Cantilo - pero no nos importaba nada. Hicimos algunas cosas mas y enseguida me fui a Los Twist”.
Fernando Samalea fue parte del publico de la presentación con Charly: “En un momento Charly, con esa especia de grourchomarxismo tan suyo, empezó a decir que los grupos grandes ocupaban los lugares mediáticos, en cambio “nosotros hemos encontrado nuestro grupo de apoyo”. se hizo un silencio y presentó a las Bay Biscuits, que nadie sabia quienes eran. No eran exactamente un grupo de música. Tuve la sensación de que habían bajado de un cohete desde Marte. Hubo una reacción del publico, silbatinas. En ese momento todavia se debatía sobre si la música bailable era algo como inculto o estúpido. No superamos todavia esa discusión”
“Historias del under”. Fernando Noy. Reservoir Books

Digo de vos

Entrevistaste a Charly en varias ocasiones. ¿Qué recuerdos tenés de aquellas míticas entrevistas para la revista Pelo?
Siempre tuve muy buena química con Charly en las entrevistas, quizás porque ambos fuimos siempre muy respetuosos del otro. Para mí, Charly siempre fue una estrella y yo era simplemente el intermediario entre él y la gente a la hora de entrevistarlo. Tuve la suerte de hacer muchas notas con él: en su departamento de Coronel Díaz, en la redacción de Pelo, en bares, en camarines de recitales, en la oficina de su representante. Entrevistar a Charly en aquellos años la verdad es que era atractivo porque la misma lucidez y chispa que mostraba al escribir sus letras la tenía también en las respuestas, con un fino manejo del sarcasmo y la ironía. Charly te daba títulos, que debe ser una de las cosas que más valora cualquier entrevistador. No solo eran muy claras y contundentes sus respuestas, sino que además tenían gracia e incluían frases inolvidables, de esas que a los periodistas nos encantan porque de solo escucharlas ya vemos que tenemos un gran título para la nota. Además, siempre mostró, al menos conmigo, una enorme lucidez en las respuestas. El tipo la tuvo siempre muy clara, más allá de que en algunos medios lo quisieran mostrar como un loquito. Me acuerdo que una vez se había armado un gran escándalo en un show en Catamarca por unos tarados que le tiraban cosas y lo bardeaban. Bastó que Charly reaccionara contra eso para que se armara un escándalo nacional. En Pelo ya estaba cerrada la nueva edición, pero por el revuelo que se armó se decidió levantar otra nota e incluir una con Charly contando su versión de lo que había pasado. Me acuerdo que lo llamé directamente al teléfono de su departamento de Coronel Díaz (en esa época no existían los jefes de prensa, las agencias de prensa ni intermediarios de ese tipo) y le expliqué el sentido de la nota y que necesitaba sí o sí hacerla de inmediato, porque nos corría el cierre de la revista. Charly estaba medio cansado y no le entusiasmaba mucho seguir con el tema del escándalo, pero aceptó hacer la nota y me dijo: “Hagamos una cosa. Venite a tomar la merienda a casa y hacemos la nota. ¿Te gustan las masitas secas?”. Le dije que sí y cerró: “Ok, mientras vos te venís para casa, yo bajo a comprar unas masitas entonces”. Y así fue. Hicimos la nota merendando té con masitas como dos señoras viejas. Creo que esa actitud de Charly demuestra claramente que el tipo no estaba loco ni era un inadaptado social como querían mostrarlo algunos en los 80. Un pirado no te invita a tomar la merienda y se preocupa en ir a comprar masitas para recibirte bien en su casa…
Osvaldo Marzullo

viernes, 15 de mayo de 2020

Ese es tu walkman?


“...Charly García invitó a Spinetta a grabar en su primer disco como solista y lo puso frente a un lindo desafío: un solo suyo en la brillante “Canción de 2x3”, y además con una guitarra Roland sintetizada que era el último adelanto tecnológico. La atmósfera tanguera del tema le quedaba al dente, y Luis se despachó con una hermosa intervención. Tan bien salió la cosa que además lo invitó a ponerle letra a una canción en la que ta,bien iba a participar Pedro Aznar. Las cosas entre ellos ya estaban bien: habían compuesto juntos la música de la obra Lenny Blues de Robertino Granados, que tocaron junto a una tremenda versión de “Los libros de la buena memoria” el 11 de septiembre, en el show que marcó el debut como solista de Aznar en Obras.
Spinetta, Aznar y García se iban a divertir como locos en ION tirando cualquier frase que se les viniera a la mente, y Luis largó con el memorable verso: “No le debo nada a Entel”. Después vendría lo del walkman, la nariz, el capataz, el recitado latinoamericano, la brillantina y unos juegos de voces geniales como si fueran los Beach Boys bonaerenses. “Peluca telefónica” fue una de las canciones mas divertidas y exitosas de Yendo de la cama al living, debut en solitario de Charly Garcia que se convertiría en un best seller fulminante de aquel agitado 1982. Spinetta estaba invitado a tocar con Charly en la presentación del disco, aquel inolvidable Ferro del 26 de diciembre de 1982, pero se metió entre el público y cuando llegó su turno no ´pudo llegar a tiempo al escenario. Habia veinticinco mil personal y era la primera vez que un solista o un grupo de rock llenaban totalmente un estadio de fútbol.”


“Spinetta. Ruido de magia”. Sergio Marchi. Planeta 2019

Sweet home Buenos Aires

“De repente se acercó Garcia: - ¡Wwwooouww, que flash! Esto está igual que en la época de Adiós Sui Generis. Acá estuve sentado con la galera y el traje blanco! - comentó entretenido, antes de agregar “Venite a casa mañana” y desaparecer como un cohete hacia la calle Eduardo Madero.
Al día siguiente, aun con cara de dormido, bajo el sol que pegaba de lleno en el portal, toqué el timbre del departamento 15. Mientras el ascensor antiguo de metal negro fue elevándose piso a piso, escuché música a un volumen cada vez mayor: era la parte “acústica” del show de ayer, la de la darbouka. Me abrió la puerta una de sus “aliadas”, con sonrisa de póster adolescente y brazalete. Al entrar, observé las paredes, cubiertas con frases y pegatinas de hojas de revista dibujadas encima. García las llamaba “intervenciones”. Su hábitat, una obra conceptual en sí mismo, parecía la exposición de un artista iluminado del Instituto Di Tella, pero con tendencias aún mas furiosas. El mismísimo Jorge Romero Brest hubiese quedado fascinado.
- Escuchá, escuchá, wwwuuuaaauwww, grabé todos los instrumentos por línea con la Roland D8 - dijo al verme ingresar a su cuarto.
Mientras tanto, continuó efectuando una innumerable serie de grabaciones sobre el audio en vivo. “¿Cómo habría hecho para llegar al Luna con su guitarra y grabador, conectarlo correctamente a la consola de monitores, dejar su aparato grabando y ser parte del show al instante?”, me pregunté. Su capacidad para los desafíos técnicos, al estilo de la serie Mac Gyver, seguía sorprendiéndome. Como si hubiese leído mis pensamientos, él mismo me dió la respuesta: “Hay gente que se cae de una silla y se mata, en cambio yo me tiré de un noveno piso y acá estoy, man...Feel the power!”
Suficientes horas después, bajé nuevamente por el ascensor. Desde su cuarto, resonaba “Three of a perfect pair”, la canción de King Crimson: “One, one too many schizophrenic tendencies, keeps it complicated, keeps is aggravated , and full of this hopeless, oooohhhh, what a perfect mess....”
“Mientras otros duermen” Fernando Samalea. Sudamericana. 2017

Suicida

“Cuando Charly García apareció teñido de rubio sobre el escenario del San Martín, en homenaje al caído de Seattle, la mayoría lo leyó como un típico gesto zumbón de provocación cosmética”. Diez años después de aquel 5 de abril (hasta hoy, el último gran velorio de la historia del rock) García está doblado en la cama, con dos discos de Nirvana a sus pies. "Traelos vos", me había dicho por teléfono. "Porque si los tengo que empezar a buscar...." Llevé Nevermind y el Unplugged , los únicos dos que no tengo "prestados" (encontré también una copia grabada en casete de In Utero, pero le tengo mucho cariño y temí que García me pidiera dejársela).
"Fui a la peluquería de acá al lado, que ahora cambió de dueño", recuerda García de ese día del ‘94. "Me autoteñí, en realidad. Agarré un poco de ese menjunje, me lo enchanté en el pelo y me vine a casa con eso en la cabeza. Me quedó bastante original, pero no se pudo asentar bien. Me acuerdo que estaba mirando un video de Nirvana y vino Nito Mestre. Supongo que creyó que yo me quería suicidar también y me vació prolijamente una botella de cerveza en la cabeza. Eso le dio un poco más de tono al pelo."
Según aclara Charly hoy aquello fue "un pequeño homenaje". "Yo no lo promocioné de esa forma, pero era claro que había una conexión fuerte. El tipo se había matado y creo que muchos le deben haber rendido su pequeño homenaje. Pibes y no tan pibes de todo el mundo habrán sentido el impacto. Esa fue mi manera de saludar a un colega, o a un ídolo. No a un suicida", concluye. "Me pareció muy Sócrates la actitud de él, como que le estaba probando algo al mundo. Me motivó."
Charly García (el hombre, el performer) es el gran estigma cultural, la herida abierta del rock argentino. Para bien y para mal, impuso un modelo de artista de flujo continuo ( constant concept ) desde el centro más visible de Buenos Aires y la industria del rock. Tampoco hay mucho margen para hacerse el loco teniendo al máximo veterano de guerra viviendo su reality show en un séptimo piso de Santa Fe y Coronel Díaz. Ese rol -el de artista del pueblo las 24 horas, master en excesos y auto-boicot- ya está cubierto.
García agarra la cajita de nevermind y se hace un buche de whisky JB. "Apenas vi esta tapa me dieron ganas de comprarlo. Me pasó lo mismo con Television. Vi la tapa del disco, lo compré y sabía que era bueno. No podía fallar." Manipula un pequeño reproductor de dvd, saca un cd de los Rolling Stones y pone el disco celeste de Nirvana, con el título del álbum en acuosa tipografía negra.
A todo volumen empieza a sonar "Smells Like Teen Spirit". Charly hace la mímica de acordes con cejilla y me mira como diciendo "¿No ves?, es fácil". Sigue las notas introductorias en un organito chillón. "Se nota que ensayaban mucho, se nota que el bajista y el baterista ensayaban mucho por su cuenta. Están muy pegados", grita por encima de la canción. Baja el volumen y precisa: "Está muy bien puesto el coto al grunge estilo Faith No More. Está muy bien producido. ¿Quién lo produjo?". Butch Vig. "Ah, el de Garbage. Hay un trabajo de compresión, de gate , de compuerta: el límite de captación de sonidos está puesto justo para que se escuche lo que se tiene que escuchar. Ese sonido seco... Si se escucharan más cosas sería sucio, y si estuviera más pulido sería demasiado blando."
"In Bloom", el segundo tema, pasa como un tropel. "Nunca me gustaron Pearl Jam, ni Alice In Chains (aunque ese era un gran nombre). Lo intenté, pero no me gustaban. Como movimiento, el grunge no existió. El grunge fue Nirvana. Nadie hizo un disco como éste." Presta más oído y larga: "Se acerca mucho al metal, también".
Arranca la inolvidable línea del bajo de Krist Novoselic de "Come As You Are". "Este es mi tema favorito", sentencia y hace como que toca la batería. "Las letras son muy buenas, muy inteligentes." Cuando llega "Breed", la cuarta canción, con esa velocidad enfermiza, García arranca el plug del reproductor de un manotazo. "Nunca pasé del tercer tema, en realidad. Y eso que me compré varios discos."
El hombre suburbano"El fenómeno Cobain empezó a repercutir en mí a partir de la forma en que la gente lo identificó conmigo. A tope. Pero si bien yo tengo algo de poeta maldito, nunca fui un tipo... Qué sé yo, cuando yo me tiré no me quise matar ni ahí. No tenía ese morbo que tenía él con la muerte. Tampoco me pasó eso que dejó dicho en la nota de suicidio, que quería ser como Freddy Mercury. ¡Mirá a quién eligió! Me parece un tipo súper suburbano, Kurt. Si viviera en Argentina estaría en Castelar. En serio. Nirvana sería un grupo del Oeste."El auto-boicot"Con Nirvana me pasa un poco lo mismo que me pasa con Marilyn Manson: me gusta más lo que representan que lo que hacen. De Nirvana no me gustan todas las canciones. Llega un punto en que me parece muy monótono, o hasta estúpido. Pero me gusta lo que defienden y también esa cosa anticomercial dentro de las posibilidades que te dan 200 millones de discos vendidos. Ir a un show y no tocar el hit, por ejemplo. Ese auto-boicot me parece interesante. Para alguna gente es antiprofesionalismo, pero para mí es muy romántico. Y ese tipo me parecía muy romántico. No era punk. Es decir, era punk en la desfachatez y en la generación, pero estaba muy tamizado por Neil Young, que fue el primer alternativo; por la cosa helpless de Neil Young. Desamparado."
El Folklorista"Se juntó todo en un petisito que tenía mucha polenta. Tocaba la guitarra de una forma muy rara; era un mal buen guitarrista. Tocaba como si tocara folklore. Vos ves tocar a George Harrison, a Cafrune y al de Nirvana, y te vas a dar cuenta que Cobain toca como Cafrune. Las posiciones ortodoxas: la Mayor poniendo los tres deditos acá, el mi Mayor así... Jamás escuchó jazz en su vida, ni quiere saber lo que es una séptima. Eso me parece bueno. Es raro, por eso llamaba la atención. Y como cantante es buenísimo. La fonética del tipo es muy musical, tiene algo johnlennonesco en el rango de voz. O sea: es buenísimo en todo, ¿qué querés que te diga? ¡Es mejor que yo, lo siento!"
La Heroína"Escuchando Nirvana en Punta del Este, con la pata apoyada en la ventana, vino una tormenta terrible, cayó el vidrio y me cortó el tobillo. ¿Ves? Acá tengo una cicatriz chiquitísima. Me quedó el hueso al aire. Me inyectaron morfina en la médula. Me dijeron «Te vamos a tener que inyectar morfina». Y yo contesté: «¡Ponele más, boludo, ponele toda la que quieras!». Esa fue la vez que se armó todo el quilombo y me echaron de Punta del Este. Me fui caminando del hospital a la casa de David Lebón en José Ignacio. A lo que voy es que eso es lo que hace la morfina, una sensación de bienestar increíble. Pero no es muy práctica. Imaginate la heroína... Yo la fumé, no me la inyecté nunca. Pero si es como dicen, debe ser tremenda. Y Kurt pretendía curarse el dolor de estómago con heroína. Tampoco era muy práctico que digamos."
El amor duro"Parte de la identificación que siento con él, supongo, tiene que ver con que a mí también me internaron, y pasé cosas como él. Hay algo que quiero que se publique: estoy absolutamente en contra del método que utilizaron la Courtney y mi mamá para internarme a mí e internar a Kurt. Eso que se llama amor duro . Es un método que consta en no explicarle nada al que se supone que está mal, cerrarle todas las vías de acceso a cualquier tipo de cosa, dejarlo en la lleca... «Prefiero que esté muerto antes que sea drogadicto», eso lo escuché de mi propia madre. Te vuelven loco. Y una vez que te vuelven loco, firmás un papel y te intervienen. Te cortan la vida, te sacan de tu casa, te cagan a trompadas, te meten en una clínica de hijos de puta que hacen guita con eso, que curran con la merca, la heroína y los padres adinerados de los adictos del mundo."
La love"Para mí a Kurt lo volvió loco la mujer y no sé quién más. Yo a Courtney la odio, la odio, la odio... Me acuerdo de Evan Dando [cantante de los Lemmonheads y sospechado amante de Love], en esta misma cama, después de cagarnos a trompadas con todo el mundo en Júpiter [el boliche que tenía García detrás del Alto Palermo], llamando a Courtney Love y teniendo discusiones a los gritos sobre un revólver... Esta Courtney... Yoko Ono es un poroto al lado de ella."
La alternatividad"Lo que digo es que si vos escuchás un disco de Nirvana y entendés un poco de música, te das cuenta de que tocan como la puta madre. Eso es lo que lo diferenciaba del resto de los alternativos, o del grunge. Eran los únicos alternativos que tocaban bien. Ahora alternativo es casi bueno . Si no sabés tocar muy bien sos alternativo. Progresión de acordes inusuales, blablabla... ¡No, es que están mal! Ellos en cambio tocaban recontra-fuerte. Mezclaban sensibilidad Paul McCartney con heavy metal y Ramones. Y les salía algo bastante original. En vivo eran tremendos. No los vi en persona, pero vi videos, como ese de Brasil en el Kurt sale con una silla de ruedas, igual que yo en la presentación de La hija de la lágrima . Eso no se puede fabricar, es infabricable. Eran eso. ¡Y encima sonaban como Led Zeppelin!"
La mala vida"Las historias que cuenta Cobain de su niñez son terribles. Por más que la camisa de franela a cuadros sea divina, a mí no me hubiera matado la de nacer en el Parque Yellowstone y que me viole mi tío y ser más pobre que un gusano y todo eso. Y vivir en una ciudad que tiene el monumento a la aguja espacial y... Qué sé yo. Se dieron todas las coordenadas como para que el pibe, siendo inteligente, tuviera la sensibilidad a re-full. Y se enamoró e hizo todo como cualquier buen hombre despierto hubiera hecho."
El club de los 27"¿Sabés el chiste del club de los 27 [habla de los músicos muertos a los 27 años]? Hay una fiesta del club de los 27 en el cielo o en el infierno, donde sea. Están todos: Jimi Hendrix, Janis Joplin, Brian Jones, Jim Morrison, Kurt Cobain... Hay una gran zapada, pero falta un baterista. Suena la puerta y aparece... ¡Karen Carpenter! Pobre Karen... Anoréxica. No tocaba mal la batería, pero te la encargo."
La muerte joven"Jodas aparte, no sé como habría seguido la vida de Kurt. Podría haber tenido un final feliz, amigado con Courtney y todo, o podría haber sido un desastre. Teorías de velorio. Esos que dicen que el que se mata es un cobarde... Para mí hay que ser muy valiente para matarse. Tenés que tener un dolor realmente muy fuerte. Todos alguna vez nos quisimos matar entre comillas. Pero de ahí a hacerlo... No le veo el negocio a la muerte joven, ¿entendés? Hacer algo para que lo disfruten los demás es estúpido. Es lindo en los otros, pero en uno no es muy práctico. No podés levantarte al día siguiente para ver la noticia en el diario."
La Nación. 1/4/2004

Algún día vas a ver al cretino gritar